Bélgica experimenta con las carreteras del futuro que se iluminan solas

Bélgica experimenta con las carreteras del futuro que se iluminan solas
5 (100%) 2 votes

La tecnología del transporte no sólo está orientada a encontrar nuevas fuentes de energía o baterías más eficientes para vehículos cono los taxis autonomos o automóviles auto conducidos como los de Google o BMW y sus derrapes sin conductor. En la provincia del Bravante en Bélgica, está experimentando con nuevos desarrollos para mejorar la otra parte de la ecuación de transporte rodado, es decir, las carreteras, y creando soluciones realmente ingeniosas, como pinturas que toman la energía de la luz durante el día y son capaces de brillar hasta 9 horas por la noche, o hasta carriles especiales que pueden cargar por inducción un vehículo eléctrico.

 carretera inteligenteEl proyecto lleva en marcha desde 2012 y está siendo impulsado por el diseñador Daan Roosegaarde, pero parece según informa Wired, que ya hay un tramo de medio kilómetro que incluye una pintura especial que se ilumina al anochecer y da a la carretera el aspecto de un videojuego.

Además de esta pintura que se ilumina por la noche, Roosegaarde está experimentando con pinturas dinámicas que reaccionan, por ejemplo, a la temperatura y pueden mostrar una señal de alerta cuando la temperatura desciende por debajo de cero grados. Su estudio ha imaginado además otras posibilidades para las carreteras como luces que reaccionan y se encienden sólo ante la presencia de un vehículo o luces que se cargan con pequeños generadores eólicos. Igualmente, otro de los proyectos consiste en un carril especial que permitiría cargar de manera inalámbrica los vehículos eléctricos.

via inteligente belgica

De momento, el único elemento que se está probando es la pintura que se ilumina en la oscuridad gracias a un polvo foto luminiscente que integra. A pesar de la gran luminosidad que se consigue, no están claros otros elementos importantes de esta pintura como su resistencia con el paso del tiempo o frente a los elementos climáticos. Tampoco está claro cómo se pueden solucionar circunstancias como que una parte de la carretera no esté bien iluminada durante el día y queden después sombras que confundan al conductor.

Por si fuera poco, el último elemento con el que tienen que lidiar las investigaciones de Roosegaarde, son los gobiernos y organismos oficiales, muy poco dados a experimentar nuevas soluciones que pueden ser caras y no dar el resultado esperado. Sin embargo, lo que ponen de manifiesto es que, además de soñar con nuevos coches y vehículos, conviene ser capaces de soñar también con nuevas carreteras, que pueden ser también uno de los elementos clave del transporte del futuro.

Etiquetas:

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *